-Definición de los dos tipos de hipoteca.

  • En la hipoteca fija se aplica el mismo tipo de interés durante toda la vida del préstamo. La cuota a pagar siempre es la misma.
  • En la  hipoteca variable el tipo de interés está compuesto por un diferencial fijo más un índice de referencia (normalmente el Euribor). La cuota a pagar puede subir o bajar según cómo lo haga este índice de referencia.

 

-La elección depende de las características de la propia persona que hará frente al préstamo. Además, los expertos manifiestan que hay que tener en cuenta factores como: el plazo de devolución del préstamo, la cantidad de ingresos mensuales que se destinará al mes a la hipoteca o la capacidad de hacer frente al encarecimiento de la cuota.

 

-Hipoteca fija.

  • Ventaja: Estabilidad de siempre pagar lo mismo.
  • Desventaja: Son más caras, ya que el riesgo lo asume el banco. Tienen más vinculaciones y comisiones.
  • Plazos: Por lo general, el plazo es corto (aproximadamente entre 20 – 30 años).

 

 

-Hipoteca variable

  • Ventaja: Hay más oferta dónde elegir y son más flexibles.
  • Desventaja: Inseguridad generada por desconocer la cantidad que se deberá pagar año tras año.
  • Plazos: Suele ser más largo (aproximadamente entre 30 – 40 años).

  

 

-La hipoteca que elijamos debe ajustarse a nuestro perfil a la hora de asumir el pago. Si se cuenta con un sueldo estable y se desea la estabilidad de pagar siempre lo mismo, la primera opción podría ser una buena elección. Sin embargo, si se prevén subidas salariales en los próximos años, actualmente puede ser conveniente la hipoteca variable porque al comienzo se pagará menos.

 

-Consejos a tener en cuenta a la hora de la elección.

  • Se debe tener claro qué porcentaje de la compra se va a financiar.
  • Planificar qué porcentaje de ingresos mensuales se va a destinar al pago de la cuota de la hipoteca y las variaciones que puedan surgir del mismo.
  • Controlar los gastos en función a los ingresos. Saber si van a cambiar.
  • Estudiar bien las clausulas para ahorrarnos problemas en un futuro.
  • Prever en qué plazo se podrá pagar la hipoteca.

 

-Finalmente para decantarse por un tipo de hipoteca u otro, lo más sensato es estudiar nuestro propio perfil, saber de qué manera podremos afrontar las cuotas y prever los cambios que podrán producirse en nuestra economía.